COLOMBIA Y LA NECESIDAD DE FORTALECER SU PATRIOTISMO NACIONAL

Alexander Medina
ALEXANDRO MEDINA ARTEAGA
Concejal-Mocoa-Putumayo

Por Alexandro Medina Arteaga

03 DE MARZO 2021

En la actualidad, Colombia carece de una falta de patriotismo quizá producto de una política educativa con un insuficiente enfoque pasional y amor a la patria. El entonar el Himno Nacional sin la cordura y el respeto adecuado, es una de las tantas acciones y costumbres que se ha venido perdiendo por múltiples razones, que de manera breve y concisa trataré de explicar en el presente contexto.
La desaparición de la educación cívica dentro del sistema educativo en Colombia en los años 2000, es sin duda una de las causantes de la problemática que evidencia la notable disminución al patriotismo nacional, departamental y local, el cual se venía desarrollando desde que se inició el Proyecto Internacional de Educación Cívica en Colombia en 1971, proyecto que ya en 1994, se innovo en dos fases que surgen de la necesidad de comprender. Teniendo en cuenta los cambios ocurridos en el mundo, como primera fase los estudiantes tenían que definir su identidad de ciudadanos y segundo, entender cómo sus opiniones se veían influenciadas por el contexto político, educativo y social en Colombia. En tal sentido, el propósito más importante del estudio era identificar y examinar las formas en que los jóvenes se preparaban para asumir su papel de ciudadanos colombianos en democracia y en sociedad. El resultado fue negativo, pues Colombia ocupo el último lugar entre 28 países participantes, el cual se dio a conocer en el segundo estudio Internacional de Educación Cívica en el año 1995.
Más allá de la mala formación académica en materia civil reflejada en los anteriores resultados, se puede ver como en la actualidad los profesores en colegios y universidades enseñan a sus estudiantes la historia de Colombia comparándola con la situación actual del país, resaltando notablemente la inferioridad como nación ante la supremacía de las potencias mundiales, como si Colombia no tuviese la capacidad y el talento humano para ser una potencia mundial.
De ahí, a que el colombiano política y culturalmente no contempla un mayor arraigo por sus raíces y en un acto ya de resignación social, sumado a la situación política y económica del país, utiliza con frecuencia términos y frases coloquialmente colombianas como: “Este platanal”, “Esto solo pasa en Colombia”, “Este mierdero”, “Polombia”, “Es que este es el país del realismo mágico”, etc.  Todas estas expresiones que utilizan para referirse a nuestra nación, reflejan un alto nivel de inconformismo social en masa y una clara despatriotización que se recupera un par de días después, cuando juega la selección Colombia de futbol, y donde se escuchan frases contrarias como: “Que viva mi selección”, “Colombia mi tierra querida”, “Me siento orgulloso de ser colombiano”. Es ahí, cuando más de medio país se viste de amarillo, azul y rojo, para celebrar un triunfo de un partido de futbol que más allá de la razón, los hace olvidar la situación trágica y real que vive el país ante las masacres de líderes sociales perpetradas por grupos subversivos al margen de la ley, abusos de autoridad cometidos con frecuencia por parte de la fuerza pública, desempleo, violencia y más violencia.
Si ese patriotismo tan eufórico que demostramos cada vez que juega nuestra selección Colombia, lo utilizáramos para afrontar las situaciones y problemáticas sociales, económicas y políticas del país, quizás fuésemos una nación distinta. Por tal razón, se hace necesario que el ciudadano colombiano tenga un nivel alto de patriotismo por su tierra, que lo conlleve a desarrollar un óptimo sentido de pertenencia por su territorio y orgullo por su nación sin cruzar deliberadamente la línea del patriotismo a un nacionalismo, pues son dos cosas muy distintas que se pueden entender en la siguiente afirmación de Charles de Gaulle: “Patriotismo es, cuando el amor por tu propio pueblo es lo primero; nacionalismo, cuando el odio por los demás pueblos es lo primero.”
Con base en lo anterior, podemos deducir entonces que el nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro, por virtud del hecho de que naciste ahí. Aquel nivel extremo de nacionalismo excesivo que se alcanzó a fortificar en la Alemania Nazi con la ideología de superioridad de raza, es algo extremo e innecesario pero que además, está muy lejos de suceder a la hora de nutrir la patria de una nación tan multicultural como lo es Colombia.
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