La pobreza es un fenómeno multicausal, cuya superación depende de la distribución del poder económico y financiero

Por Berenice Bedoya Pérez, representante legal de la Alianza Social Independiente (ASI)

Ojalá que el fenómeno de la pobreza fuera solo “una condición mental”, que se supera si se toma “la decisión” de abandonar esta forma de vida mediante un proceso de enseñanza enfocado a transformar el pensamiento, como lo expresó en un twiter, el secretario de Agricultura de Antioquia, Rodolfo Correa, quien siguiendo a pie juntillas el repertorio del léxico gobiernista, concluye que, de esta forma, se puede “ser productivos y gerenciar nuestro proyecto vital”.

Este relato hace parte del libreto desgastado e impulsado en los años 80 del siglo pasado por los líderes Margaret Thatcher y Ronald Reagan, en virtud del cual se hicieron famosas frases como que “la sociedad no existe, lo que existe es el individuo”; “todos somos empresarios de nosotros mismos”; “hay que ser competitivos”; “la globalización es una realidad”, entre otras, que terminaron por asentar, gracias a los medios de comunicación, un nuevo sentido común.

Si la pobreza fuera “una condición mental”, bastaría para solucionar este fenómeno con la realización de cursos de motivación y entrenamiento para realzar el espíritu y promover el emprendimiento de los individuos.

Pero no, la pobreza, está demostrado empírica y científicamente, constituye un fenómeno multicausal. En su nacimiento concurren muchos factores, al menos cinco: el cambio demográfico, la distribución del ingreso, la situación del empleo, la prestación de los servicios sociales y las condiciones prevalecientes en materia de educación y formación de recursos humanos.

Para la organización internacional Oxfam que viene estudiando las profundas desigualdades sociales en el mundo, las causas históricas de la pobreza tienen directa relación con el colonialismo, las guerras, la esclavitud y las invasiones. Es decir, la situación de carencia que vive buena parte de la población mundial, especialmente en los países del sur, es un fenómeno que se fue desarrollando durante diferentes periodos de la historia de la humanidad.

Los factores que influyen directamente en la pobreza e impiden el desarrollo de los países son fundamentalmente los siguientes: el modelo económico-comercial multinacional, la corrupción, el cambio climático, las enfermedades y epidemias, las desigualdades en el reparto de recursos, el crecimiento de la población, los conflictos armados, la discriminación de género, el despilfarro de alimentos. En definitiva, es la distribución del poder económico y financiero lo que determina cuán justa una sociedad es. Y para poder extirpar la pobreza, primero hay que entender cuáles son sus causas, pero jamás será mental.

La pobreza es un fenómeno multicausal, cuya superación depende de la distribución del poder económico y financiero

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