Nuevas elecciones este año JAC

Por: Germán Zapata

La junta de acción comunal es una de las formas de asociación y organización de las comunidades en la que se integran las personas que tienen una característica común que las identifica, como es más natural la de vivir en un mismo entorno físico.

Son organización de gestión social solidaria sin ánimo de lucro, integrada por los vecinos que deciden unirse en procura del desarrollo y soluciones a las necesidades de su comunidad, tienen como propósito promover el desarrollo integral mediante la participación democrática entendiendo una verdadera toma de conciencia no solo en los directivos sino en toda la comunidad, donde se tengan en cuenta los problemas, necesidades, las soluciones, y como lograrlas.

La ley 743 de 2002, reglamentada por el decreto nacional 2350 del 2003, desarrolla el artículo 38 de la Constitución política de Colombia en lo referente a las organizaciones de acción comunal. La recomendación de crear las Juntas de acción comunal fue resultado de la misión Lebret en 1952, y hacia 1955 el Sociólogo Orlando Fals Borda y el Padre Camilo Torres promueven la creación de las juntas en el país, la primera junta de acción comunal se creó en el año de 1958.

El movimiento comunal es una de las expresiones con más trayectoria en el país, sin embargo, cada día se viene desvirtuando la concepción inicial con las que fueron creadas. Es importante que cada ciudadano se manifieste sanamente en las elecciones de juntas de acción comunal, evitando que estas sigan permeadas por políticos corruptos y sectores políticos que con el afán de anclarse en el poder vienen patrocinando alfiles en barrios y comunidades, para utilizarlos y así entorpecer el resurgimiento de verdaderos liderazgos alternativos.

Las juntas de acción comunal son la oportunidad más cercana de cada ciudadano de elegir a quien los represente; lo triste es que a medida que se logran espacios y recursos, aumenta el interés de quienes poco les importa el trabajo comunitario, pero sí conocer, manejar, y hacer favores políticos a quienes nos han hecho daño, o evitar el resurgimiento de nuevos líderes, escondiendo los libros y obstruyendo los procesos para que puedan participar; esto es muestra de malos manejos y quienes están allí deben ser cambiados por quienes realmente sirvan.

El llamado es para quienes tienen capacidad de liderazgo, que participen de manera sana, transparente, y con ética, y a las comunidades que respalden a quienes den garantías de transparencia, honestidad y sentido de pertenencia por sus comunidades, lejos de los grupos políticos y sectores corruptos que están contaminando la sociedad para llegar a las corporaciones y adueñarse del presupuesto de todos los ciudadanos, convirtiendo las bases de la sociedad, en la entrada al virus que contamina la administración pública del cáncer de la corrupción que está haciendo metástasis en todos los sectores sociales.

La quimioterapia para acabar con el cáncer de la corrupción está en las JAC, con ciudadanos buenos que verdaderamente quieran servir a sus comunidades. Está en nuestras manos; ¡REACCIONEMOS!

Nuevas elecciones este año JAC

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